La mejor rutina después de las fiestas

Hay temporadas en las que cualquier pretexto es motivo de reunión; y épocas del año socialmente más activas que otras —y que suelen incluir buena comida, bebida y compañía. Pero, ¿y al día siguiente?

Después del placer y la abundancia, es difícil volver a la rutina. Sabemos que hay días en los que realmente debes quedarte en la cama, en lugar de hacer ejercicio; pero, suponiendo que no hay deshidratación de por medio, tu cuerpo podría beneficiarse de una rutina ligera.

 

La mejor rutina después de las fiestas

Cualquier actividad física genera fatiga; y dependiendo de su intensidad, es el tiempo de recuperación que necesitarás para volverte a sentir al 100%. El tema es relevante para atletas de alto rendimiento, atletas recreativos y personas normales interesadas en su estado físico; es decir, personas que intentan equilibrar el tiempo que dedican al trabajo, familia, ejercicio y recuperación.

Te dejamos algunos consejos de cómo suavizar tu rutina, después de las fiestas; y que tu recuperación sea adecuada.

Mujer saludable corriendo


Recuperación

Los deportistas de alto rendimiento, los atletas recreativos y quienes se interesan por su estado físico, realizan ejercicio con diferentes objetivos; por lo que su tiempo de recuperación será distinto.

Una buena recuperación comprende de dormir larga y profundamente; nutrición de alta calidad; y evitar factores externos que agobien el cuerpo como el estrés, la prisa, el alcohol, alimentos poco saludables y tensión mental y/o emocional.

Si el objetivo es mejorar el estado físico y el rendimiento, el entrenamiento debe coincidir con una buena recuperación. Así que entre más intensa sea tu rutina de ejercicio, más tiempo tendrás que invertir en tu recuperación. Por lo que, si sales de fiesta de vez en cuando, es mejor omitir el entrenamiento intensivo durante unos días; esto no quiere decir que no hagas nada, sino simplemente que disminuyas la intensidad.

Durmiendo comodo en cabaña

 

Hidratación

Las bebidas alcohólicas son diuréticas, por lo que es normal que si bebiste, vayas al baño más seguido. Así que lo más importante es hidratarte antes de ir a la cama; de esa forma, cuando te despiertes te sentirás mucho mejor. Si tu idea es ejercitarte al día siguiente, lo ideal que bebas lo equivalente a 2 botellas de agua.

Mujer tomando agua

 

Alimentación

Antes de irte a hacer ejercicio, asegúrate de que tu cuerpo tenga suficiente energía para recuperarse adecuadamente. Procura comer alimentos altos en aminoácidos y potasio antes de entrenar.  Los aminoácidos se encuentran en alimentos ricos en proteínas como los huevos y la soya; y el potasio en el plátano, lo que ayuda a reponer electrolitos.

Recuerda que los niveles bajos de serotonina se relacionan con la depresión y que al beber alcohol estos bajan. Así que si te despiertas con antojo hacer siesta, comer comida rápida y tomarte un refresco es normal; sin embargo, estos antojos son soluciones temporales y que pueden tener consecuencias negativas si tienes objetivos fitness.

Huevos duros y platano saludable

 

Ejercítate por la mañana

Al principio, probablemente no tengas muchas ganas de moverte; pero los beneficios del ejercicio se sienten y reflejan a corto, mediano y largo plazo.

> Hacer ejercicio ayuda a producir las endorfinas necesarias para frenar antojos de azúcar y sal a lo largo del día.
> También previene el mal humor y aumenta la capacidad de concentración y de tomar mejores decisiones.
> Hacer ejercicio por la mañana te ayudará a evitar caer en un día lleno de siestas, Netflix y pizza.

Meditación en puesta de sol

 

Acepta el desafío mental

Es muy simple: no te vas a sentir genial mientras te activas después de una noche de beber. Así que prueba estas dos estrategias: haz un calentamiento de 10 minutos y checa cómo te sientes; de tal forma que hagas intervalos de recuperación activos, o si te conviene mantener un ritmo constante y estable.

Lo más importante es que no te rindas: aunque te sientas mal, no pierdas la confianza en ti. Por lo que, incluso si te toma el doble de tiempo, tienes que beber mucha agua o descansar caminando (descanso activo), está bien. Sólo termina lo que empezaste.

Personas corriendo en caminadora

> Caminadora

Elige una velocidad con la que te sientas bien, sin forzarte; luego, puedes ajustar la inclinación. Cuando se trabaja un ritmo constante, la idea es mantener o aumentar gradualmente la  inclinación. Digamos que, el nivel de dificultad es distinto y lo sentirás al realizar el esfuerzo por aguantar tu propio paso. En cambio, si estás trabajando intervalos, puedes correr 10 minutos con 5% de inclinación; y luego aumentar 10% otros 10 minutos; luego volver a bajar a 5%, y así sucesivamente. Además de sudar, caminar o correr durante 30 minutos te ayudará a quemar calorías; y a liberar toxinas.

  

Sauna

Sauna, o tu mejor amigo para deshacerte de las toxinas extras de las fiestas. La alta temperatura del sauna (entre 80º y 90º C) te hará sudar abundantemente. Los saunas son sumamente eficaces para la higiene de la piel; ya que, al abrir los poros, se elimina grasa, toxinas y bacterias; y, simultáneamente, activa la circulación sanguínea. Es recomendable acompañar tu sesión de sauna con contrastes de temperatura; después del calor, debes enfriarte (puedes darte una ducha breve con agua fría).

Sauna de madera

 

Baño

Una vez que termines la sesión de sauna, asegúrate de darte un buen baño; te ayudara a mantener limpia tu piel —y libre de impurezas— y relajar tus músculos.


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No debemos olvidar disfrutar de la vida, siempre y cuando seamos conscientes de las consecuencias. Un par de copas de vino o una fiesta ocasionalmente, pueden hacer que tus entrenamientos sean menos efectivos temporalmente. Pero no van a prevenir o perjudicar tu desempeño físico a largo plazo; siempre que sigas un plan de entrenamiento equilibrado y un estilo de vida saludable el resto del tiempo.

 

Nota: El contenido de One Food es de carácter informativo, no reemplaza el asesoramiento médico calificado. Si estás buscando hacer un cambio significativo en tu régimen de dieta y/o entrenamiento; o sustituir un porcentaje significativo de tus alimentos con reemplazos de comidas, consulta primero a un profesional médico.

Referencias

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